En vida del autor, Hombres representativos llegaría a reeditarse en tres ocasiones, lo que indica la popularidad de un libro que había tenido su origen en una serie de conferencias pronunciadas durante los cinco años anteriores en Estados Unidos e Inglaterra. Emerson oponía la idea de los ¿grandes hombres¿ ¿Platón, el filósofo; Swedenborg, el místico; Montaigne, el escéptico; Shakespeare, el poeta; Napoleón, el hombre del mundo; y Goethe, el escritor¿ al ¿culto de los héroes¿ de Thomas Carlyle.