La multitud de temas que aborda Alain-Fournier en El Gran Meaulnes, infancia, adolescencia, amistad, amor, vida y muerte, hacen de él una novela que podríamos calificar de total, fiel reflejo de la vida, donde lo real y lo maravilloso, lo cómico y lo trágico jamás aparecen totalmente separados. Es una novela, además, con amplias resonancias autobiográficas, un libro construido en torno a una serie de experiencias, imágenes y emociones directamente vividas en Francia metamorfoseadas en el crisol de una fértil imaginación.