Charles Baudelaire, en la dedicatoria a Arsenio Houssaye que figura al frente de los Pequeños poemas en prosa, iniciaría el debido reconocimiento: "He de hacerle una pequeña confesión. Al hojear por vigésima vez al menos el famoso Gaspar de la Noche de Aloysius Bertrand (un libro que conocemos usted, yo y algunos de nuestros amigos, ¿no tiene todo el derecho a ser calificado de famoso?) se me ocurrió la idea de intentar algo parecido". Dos décadas después, J.-K. Huysmans escribiría: "Gaspard de la Nuit [...] ha transmitido los procedimientos de Leonardo a la prosa y con sus óxidos metálicos ha pintado cuadritos cuyos vivos colores se tornasolan cual los de los esmaltes lúcidos".