Philip Larkin creía que la poesía es algo emocional, más que intelectual o moral, y que el metro y la rima intensifican la emoción. Casi todos sus poemas poseen una oralidad deliberada que acaba conformando la estructura misma del texto. Esta antología pretende ser, por una parte, un volumen donde se compendie lo más esencial de Larkin, y, por otra, una ventana a su producción inédita (se incluyen veinte poemas inéditos en castellano), que por motivos diversos no acabó formando parte de los volúmenes que publicara en vida un poeta tan exigente. Para ayudar al lector a acercarse a las distintas caras del personaje larkiano se reúnen los poemas en once apartados temáticos.