El Gatopardo vio la luz en 1958, un año después de la muerte de su autor, con un éxito inmediato entre el público y la crítica. Admirada por unos por denunciar los privilegios de la aristocracia ante el resurgir del mundo moderno, reconocida por otros por su singular valor artístico; conocida por todos en la deslumbrante versión cinematográfica de Visconti, con un enfoque crítico y nostálgico, la obra de Lampedusa nos presenta una época de la historia política y social de Italia.