Dario Gamboni realiza, en este examen integral de la iconoclasia moderna, una nueva evaluación de los motivos y circunstancias que hay detrás de los ataques deliberados (tanto por instituciones como por individuos) contra edificios públicos, iglesias, esculturas, pinturas y otras obras de arte en los dos últimos siglos. La destrucción del arte, que abarca un ámbito internacional e incluye casos ciertamente cómicos y otros muy inquietantes, es, en definitiva, un ilustrativo ensayo sobre las definiciones, en perpetuo cambio y conflicto, del propio arte.