Fruto de la amistad y de un afán poético innovador son las Baladas líricas de William Wordsworth y Samuel Taylor Coleridge, consideradas además como el "manifiesto del romanticismo inglés". De este modo, Baladas líricas resultó ser uno de los libros más trascendentales y revolucionarios de la poesía inglesa. Wordsworth y Coleridge, defensores de lo individual y lo concreto, proponen en sus Baladas líricas una innovación radical con respecto a la poesía que se había hecho hasta entonces.