Pietro Aretino (1492-1556) es indudablemente uno de los mejores escritores de su época y una de las personalidades, desde el punto de vista lingüístico, más singulares del siglo xvi italiano. Sus obras, desde las más serias a las más jocosas, muestran su capacidad pictórica a través de la palabra, su sensualidad y su profundo conocimiento del ser humano. Las seis jornadas constituyen una obra de lectura abierta, compleja y polémica por su contenido erótico-pornográfico. Aretino finge pudor y honestidad, pero sabe que su lenguaje denuncia y ataca la vida de las monjas y religiosos de la época, su corrupción e hipocresía, tan presentes en las primeras décadas del siglo xvi. En La cortesana su objetivo fue, a la vez, reírse con los cortesanos y burlarse de ellos.