El padecimiento de la censura, la fidelidad a sus ideas y el deseo de escribir en su patria, de arrancar las máscaras y buscar la verdad, establecen un paralelismo entre Larra y Buero Vallejo. Buero elige al autor del xix y ese segmento de la historia de España porque encuentra en ello la caracterización del poder, siempre uno y el mismo, aunque sus caras sean diversas. Y como consecuencia, surge el tema de la responsabilidad del intelectual frente al poder: el concepto de verdad que Larra pretende desvelar arrancando las máscaras hipócritas que cubren los rostros de quienes lo rodean; la oposición a la censura y la posibilidad de hablar, aunque hayan de usarse las medias palabras.