Poeta, inspector educativo, profesor de poesía y ensayista, Matthew Arnold (1822-1888) trataría de dar forma en Cultura y anarquía a una crítica de la sociedad sobre la base de dos conceptos, hebraísmo y helenismo, que han mantenido su fuerza de atracción sobre nuestra voluntad de comprender el sentido de la conducta humana. Los casi 150 años que han pasado desde que se publicó por vez primera Cultura y anarquía en forma de libro han convertido en un clásico de la literatura occidental y la teoría política una obra que entonces trataba de cuestiones modernas. Al asociarla, paradójicamente, a la anarquía o falta de gobierno, Arnold daría una inesperada dimensión política a su defensa de la cultura con la que han estado en deuda pensadores contemporáneos de la talla de Jacques Derrida o Edward Said.