La culpa la tuvo Marta de Nevares (la Marcia Leonarda del título), aunque también el complaciente fervor de Lope hacia su amada. Marta le pide a Lope que le escriba una novela y le compuso Las fortunas de Diana. Detrás del título de las Novelas a Marcia Leonarda, se encubre, pues, una intrigante biografía amorosa, con sus partes de risa y sus muecas de llanto y tragedia, en un mosaico de modalidades narrativas (prosa, verso, carta, digresión, monólogo, etc.) y de géneros: Las fortunas de Diana participan del romanzi de la novela bizantina; La desdicha por la honra casa dentro del formato de la novela morisca; La prudente venganza estaría dentro de la técnica de los novellieri y de El curioso impertinente de Cervantes; y las mismas resonancias cervantinas encontramos en Guzmán el Bravo dentro del género de caballería.