Este sexto y último volumen de El Método constituye el punto de llegada de la gran obra de Edgar Morin. Esta obra ha hecho de la complejidad un problema fundamental que elucidar y tratar, ha creado escuela y ha suscitado un movimiento para "reformar el pensamiento". En este volumen, el autor parte de la crisis contemporánea, propiamente occidental, de la ética, para regresar al final a ese mismo punto de partida, después de un examen antropológico, histórico y filosófico a la vez.