En la segunda mitad del siglo xix brota en el foco universitario de la ciudad de Coimbra un joven movimiento literario, lleno de vida y vigor, influido fuertemente por las corrientes francesas procedentes de Zola, Balzac y Flaubert. Eça de Queirós destaca entre ellos como el mayor de los novelistas portugueses y como el más famoso escritor realista y na?turalista de Portugal. El mandarín, trabajosamente elaborada durante casi una década, no es sólo su novela más voluminosa, sino que representa, sobre todo, una decisiva inflexión en su modo de encarar la vida y la literatura.